Murió el Negro Rada: su actuación en “Cara Sucia” y el Festival del Litoral
"Con muchísimo dolor les comunicamos que hoy miércoles 26 de agosto a las 15:30 hs. se fue y ahora descansa en paz nuestro querido esposo, padre y abuelo, después de pelear un mes contra una neumonía y sus complicaciones", dice el comunicado que divulgó su familia en las redes sociales del artista.
El Negro Rada tuvo una especial relación con diversos artistas de Misiones en diferentes años.
En 2019 estuvo presente en el Imax del Conocimiento de Posadas para cantar junto a Grillitos en el estreno de la película “Cara Sucia”, dirigida por Gastón Gularte y con actuaciones de Laura Novoa, Gustavo Garzón y un gran reparto de artistas misioneros, de Iván Moschner a Marcelo Reynoso.
Es que además de cantar dos temas de la banda sonora compuesta por Osvaldo de la Fuente, el Negro Rada interpretaba al Mono Vivaldi, uno de los personajes animados centrales del largometraje dedicado a las infancias.
“Yo fui a grabar con él a Montevideo, en el estudio de su casa. Él estaba comprometido socialmente. Todos iban a grabar a su estudio, los músicos que no tenían recursos. Él le daba la mano a todos los que se iniciaban, particularmente”, recordó Gularte en diálogo con La Voz de Misiones.
Gularte recordó que Rada decía que siempre lo convocaban para hacer del malo de las películas. Por eso, en el caso de su intervención para "Cara sucia", fue algo muy gratificante.
En ese momento, el también cineasta Gustavo Adolfo Carbonell fue quien le recomendó: “¿porqué no le invitas al Negro Rada?".
De esa manera, "nos contactamos y dijo que sí. Llegué hasta Montevideo a grabar y fue una experiencia linda, porque era una persona muy buena, muy divertida, con muy buena predisposición”.
Por otra parte, el Negro Rada también estuvo cantando en el 43 Festival Nacional de la Música del Litoral de 2012, que se celebró en el anfiteatro Manuel Antonio Ramírez, y previamente participó del Simposio del mismo evento, junto al Chango Spasiuk.
Sobre el escenario, Rada cantó y tocó los tambores junto a sus músicos “ganándose el corazón del público”, dice la crónica de Primera Edición.