Abuela y tía de Belén López: “Estaba bien cuando la dejamos con su mamá”
Fueron su abuela y su tía, quienes coincidieron en un testimonio: “Ella estaba bien cuando la dejamos con su mamá”.
De esas dos testigos, la primera en declarar fue la abuela, Delira Clara Aldana (83), que además es madre de Mariela Andrea Ramírez (48), imputada en esta causa por “abandono de persona doblemente agravado por el vínculo y resultado” y con la posibilidad de ser acusada de homicidio calificado por el vínculo en su modalidad de omisión al final del proceso.
“Como su mamá trabajaba, los abuelos y mi otra hija nos hicimos cargo de Belén desde que nació. Ella vivió más tiempo con nosotros que con su mamá, o sea, la casa de los abuelos era su casa. Ella era nuestra vida y nuestros ojos”, contó Aldana ante la mirada de su hija, sentada a solo 1 metro suyo pero con la distancia que significa estar en el banquillo de los acusados.
Sobre la niña y su cuidado, Aldana describió que “ella tenía su discapacidad, pero andaba sola, se levantaba sola de la cama y caminaba por la casa. Nosotros estábamos siempre atenta a ella igual. No hablaba, pero nosotros le entendíamos todo, sabía pedir la tele y la comida. También sabía cuando quería bañarse, iba y agarraba el picaporte del baño”.
La abuela de Belén explicó que tanto ella como su marido y luego también su hija Clara alternaban las labores de darle el almuerzo y la cena. Así fue durante la mayor parte del tiempo, dado que en otra etapa la niña vivió con su madre en el barrio Terrazas, pero luego regresó con ellos.
“Ella un tiempo la buscaba los fines de semana, pero Belén a veces no quería ir con ella, lloraba, hacía gestos y se daba vuelta a mirarnos, pienso que era porque después nos extrañaba”, señaló Aldana.
Sobre los últimos días de su sobrina, la mujer contó que la muerte ocurrió cuando decidió viajar a Corrientes para visitar a un hermano y aprovechar para descansar. “Nos llamó la atención de su muerte. Ella estaba bien cuando la dejamos”, sostuvo.
"Ella era de buen comer"
En misma sintonía declaró su hija Clara Ramírez, tía de la víctima y hermana de la imputada.
La joven, que se recibió de maestra jardinera con el incentivo de poder ayudar a estimular el desarrollo de su sobrina, contó que tanto ella como su madre y su padre siempre se encargaron del cuidado de la niña, incluso para llevarla al médico y para buscar los pañales de Pami mediante la obra social de su padre.