Hartfield baja su candidatura y Passalacqua encabeza las encuestas en un escenario sin liderazgos
El diputado Carlos Adrián Nuñez, fiel gerente de La Libertad Avanza, cuida en persona la cosmética capilar y los bálsamos para su peinado.
Secado con boquilla y cepillo redondo para crear la curva elevada, con un poco de cera Rough Luxury de la marca Oribe, así se hace el jopo que lucirá durante su campaña a la gobernación de Misiones. Su pareja, la Doctora Valeria Soczyuk —tan pulcra y elegante como astuta en la política—, tenía otros planes: ya se había hecho a la idea de que acompañaría como vicegobernadora a la candidatura de Diego Hartfield, y ahora piensa en ser candidata a la intendencia de Posadas. Un imprevisto cambio de estrategia.
“Tenés que ser vos”, lo envalentona Lule Menem después de decirle que Karina Milei lo quiere mucho. El Doctor Nuñez aceptó el desafío; está decidido y se tiene fe, pero sabe que la marca Milei viene en caída: “Si queremos llegar, vamos a tener que abrir las puertas”, les anunció a los suyos desde su estudio del piso 19, donde administra la franquicia libertaria y observa la Rosadita mientras juega con un palo de golf.
Parece que se terminaron los tiempos del ninguneo, del mandato de “los puros”, del “que se pongan en la cola”. Ahora, el legislador vuelve a sentarse con los radicales con peluca, intercambia mensajes con el senador del PRO, Martín Goerling Lara, y hasta busca acercarse al diputado ultraopositor Ramón Amarilla, el agente del caos. ¿Y qué dice el Gato Hartfield?
Al diputado nacional Diego Hartfield no le desagrada la nueva estrategia de Nuñez; tal vez esté pensando en extender su estadía porteña. Hace unas semanas, el presidente de la Cámara baja, Martín Menem, se acercó a la mesa donde se encontraba su colega Daniel “Colo” Vancsik y sin rodeos le consultó: “¿Cómo lo ves al Gato como senador en 2029?”. Sucedió en el comedor del Palacio del Congreso. “Puede andar”, le contestó. El Colo se sintió sorprendido: hacía tiempo que no cruzaban diálogo más allá del estrictamente formal. Rumores palaciegos, posiblemente.
En el entorno de Hartfield se ríen con la misma complicidad canchera del diputado: “Es competitivo, hay Gato para rato. Está haciendo un buen trabajo en Buenos Aires”. El extenista y bróker financiero se siente cómodo en el Congreso y, además, está al toque de su tintorería en Puerto Madero.
Se define como un “dogmático” alineado con la hermana del presidente Milei, pero coquetea con el ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo. Y a la hora de hacer negocios es un “pragmático” puro: hasta hace dos años el legislador libertario tenía acciones por casi cincuenta mil dólares en el , . Evidentemente, también le gustan las inversiones de alto riesgo: velocidad, vértigo y, de tanto en tanto, sudar adrenalina. Conozco a los de su clase.