Detuvieron a 16 policías por la desaparición de Mario Golemba en 2008
Las medidas fueron concretadas este lunes, a partir de un pedido formulado por la fiscal federal Silvina Gutiérrez y ordenado por la magistrada Verónica Skanata, titular del Juzgado Federal de Posadas, dependencia que tomó intervención en el caso en 2021 luego de que la querella lograra que el expediente sea investigado como “desaparición forzada de persona”.
Según consignaron fuentes consultadas por La Voz de Misiones, los procedimientos fueron ejecutados por la Gendarmería Nacional Argentina (GNA) en diversos puntos de la provincia y culminaron con la detención de 16 sospechosos, en tanto que uno permanece sin ser hallado y existe la posibilidad de que no se encuentre en el país. Se emitió un pedido de captura.
Las detenciones alcanzaron a todo el personal, tanto permanente o transitorio, que prestó servicio en la comisaría de Dos de Mayo al momento de la desaparición de Golemba, visto por última vez el 27 de marzo de 2008, cuando salió de su casa en Picada Indumar para acudir a una consulta médica en Oberá.
Entre los detenidos se encuentra Ewaldo Katz, comisario retirado que en su momento era jefe de la dependencia policial donde, de acuerdo a las pruebas recabadas por la querella, el joven agricultor estuvo detenido y fue golpeado hasta ser trasladado hacia un destino desconocido.
Para la querella, encabezada por los abogados Rafael Pereyra Pigerl y María Vannela Vignolles, Katz es uno de los principales involucrados en el caso, junto a otros cinco agentes que estaban de guardia, aunque ahora la fiscal Gutiérrez amplió el número de sospechosos en virtud de que en este tipo de casos el encubridor se transforma también en un autor, dado que el silencio u ocultamiento de información incide en forma directa en el desarrollo del delito.
El caso
Mario Golemba fue visto por última vez el 27 de marzo de 2008. Ese día, el joven de 27 años en aquel entonces, salió de su casa en Picada Indumar -Dos de Mayo- con dirección hacia Oberá para asistir a una consulta médica con una nutricionista porque quería aumentar de peso para su boda.
La reconstrucción indica que el muchacho llegó a la consulta y esa nutricionista fue la última persona, comprobada fehacientemente, que vio con vida al agricultor. Cerca de las 15 de ese mismo día Golemba mandó un mensaje a su familia avisando que volvería más tarde, pero eso nunca sucedió y desde ese momento.