Empresario increpó y amenazó de muerte a periodistas en Iguazú
La denuncia policial fue presentada ese mismo día en la comisaría Segunda de Puerto Iguazú, donde Cortés acudió para describir lo que había ocurrido. Según su declaración, al regresar al hotel, ambos fueron agredidos y amenazados por Clavero, responsable de la empresa de Viajes y Turismo “El Jesuita”, con sede en Posadas.
El hecho se registró en horas de la noche del viernes cuando Cortés y Mareco se encontraban en el establecimiento hotelero. En un momento dado, Clavero se acercó y comenzó a increparlos por una publicación realizada meses atrás por el diario Misiones Online.
El empresario los recriminó por la publicación periodística que relató el frustrado viaje de misioneros para ver a Messi y la Selección, organizado por la empresa de turismo en cuestión que habría sufrido un perjuicio en consecuencia.
Según el mismo testimonio del periodista denunciante, Clavero se encontraba en estado de “exaltación” y “fuera de sí”, cuando profirió amenazas contra ambos e incluso las extendió al propio fundador y director de Misiones Online, el periodista Marcelo Almada.
“Ese pelado de mierda, Marcelo Almada, que nos arruinó y no le importó mi familia, lo voy a cagar bien a trompadas y después lo voy a matar”, habría expresado Clavero según la denuncia de Cortés. A lo que sumó: “Te voy a cagar bien a trompadas a vos y a tu compañero porque me la banco y los voy a matar”.
Según el relato incorporado a la denuncia, la situación culminó cuando intervino uno de los recepcionistas del hotel, que logró descomprimir el episodio y el empresario turístico finalmente se retiró del lugar.
El origen del conflicto
El violento episodio registrado en el hotel fue la continuidad de otros anteriores, ya que la cronista del mismo medio, Antonela Souza, aseguró haber sido destratada por empleados de El Jesuita al buscar información por un hecho periodístico.
Todo comenzó el 6 de septiembre del año 2025, cuando Misiones Online publicó una nota sobre las denuncias presentadas por usuarios de la empresa turística que viajaron a Buenos Aires para asistir al partido entre Argentina-Venezuela por las Eliminatorias, con la ilusión de ver a Lionel Messi.
Tras el partido, varios pasajeros que habían pagado alrededor de $510.000 por el servicio, denunciaron que no pudieron ingresar al estadio Monumental y terminaron siguiendo el encuentro desde un bar, pese a haber contratado un paquete turístico que incluía el viaje y las entradas para ver el partido.