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El candidato a intendente de Posadas por el sublema “Río Libre”, de La Fuerza de Todos, el guardaparque y militante ambiental Diego Ciarmiello, elogió la transformación urbana y turística de Posadas de los últimos años, pero sostuvo que el espectacular desarrollo de las áreas costeras, residenciales y de servicios que ofrece hoy la capital misionera “significó la desatención de inmensos vecindarios abandonados”.
“Veo dos ciudades: Una Posadas costanera - cuatro avenidas - periferia; una Posadas donde hay fuertes inversiones relacionadas con el turismo, con mostrar la mejora cara, que me parece muy bien; soy parte y la disfruto”, afirmó en diálogo con La Voz de Misiones.
Ciarmiello advirtió que “no es justo que todo este desarrollo sea a costa de los sectores necesitados, que la ven de lejos, que no vienen a disfrutar de la costa, del parque navideño”.
“Son muchísimas familias de barrios que carecen de servicios públicos esenciales como el agua, o sufren cortes de luz permanentes; barrios donde los colectivos pasan dos veces al día; son vecinos de Posadas que se sienten muy lejos de esa ciudad maravillosa”, argumentó.
Ciarmello tiene 49 años, militó en el ámbito sindical, fue dos veces delegado de su sector en la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), tres veces presidente de la Asociación de Guardaparques de Misiones, y compañero de fórmula del líder del Partido Agrario y Social (PAyS), Héctor “Cacho” Bárbaro, en las elecciones provinciales de 2015.
Actualmente, integra el Frente Ciudadano Ambiental Kapuera, que fundó junto a Cristina Bezols, y nuclea a los primeros luchadores ambientales como Raúl Aramendy y Rulo Bregagnolo, entre otros, con la idea de convertirlo en una plataforma para denunciar cada atropello a la naturaleza y generar contenido para políticas públicas.
Sobre la gestión del renovador Leonardo Stelatto, el candidato kirchnerista apuntó que Lalo “gobierna con luz baja, y no ve más allá de las cuatro avenidas y la periferia”.
“Si prende las luz alta va a poder ver las necesidades que pasa la gente más allá de las cuatro avenidas”, ironizó, mencionando a “Nemesio Parma, Itaembé guazú, Belén, Oleritos, El Porvenir 2, y tantos otros barrios abandonados”.
“Toda esta concepción tiene que ver con una mirada que se impone desde el gobierno renovador provincial; esta provincia startup que quiere abrir puertas tecnológicas, cuando nuestros ciudadanos la única puerta que quieren abrir es la heladera para comer; esto se impone y baja al gobierno municipal, y hay un correlato que es perfectamente extrapolable”, razónó.
En contraposición, el candidato de La Fuerza de Todos, afirmó que su gestión “será con la luz alta, mirando a la Posadas profunda”.
“Nosotros proponemos una gestión que mire los sectores más alejados, los barrios más vulnerables, la gente que está sufriendo la falta de trabajo, de empleo, con enormes necesidades básicas”, sostuvo Ciarmiello.
“Mi gestión sería priorizar los recursos, con luz alta y de afuera hacia adentro; no de adentro hacia afuera, porque después de gastar tanto en una parte de la ciudad, costanera, cuatro avenidas, zona centro y periferia, lo que queda para el resto son las migajas”, explicó.
Otro de los ejes de la propuesta de campaña del candidato kirchnerista tiene relación con los bienes naturales, espacios verdes, la costa, como un paisaje protegido, un bien de propiedad pública, no sujeto a privatización.
“Adueñarse de las costas tiene que ser parte del pasado; nunca más hay que permitir que ningún privado, ningún interés mezquino, individualista, económico, prevalezca sobre este bien común que es la costa”, señaló Ciarmiello.
“Vamos trabajar para que la costa sea un paisaje protegido, categoría que existe en la ley de áreas protegidas de la provincia, que aplica muy bien a este concepto, para una lógica de disfrute y de uso para todos los misioneros”, prometió.
“No puede repetirse lo del montecito de Villa Cabello”, expresó Ciarmiello, sobre el predio costero en disputa entre los vecinos y el club Pira Pytá.
“Nuestra lista tiene referentes de esta lucha, como Federico Padoski, que tiene que ver con la ciudad que no queremos; ni monopolios vinculados al poder, ni costas en manos de pocas personas”, sentenció.
Ciarmello apuntó con munición gruesa a la concesión del transporte urbano de la ciudad en manos de la empresa Casimiro, el denominado Grupo Z.
“Una ciudad moderna, inclusiva, justa, equitativa, no puede permitirse un monopolio en un servicio esencial como el transporte”, fustigó.
“Voy a hacer uso de mis facultades, voy a revisar la concesión, y voy a avanzar en un proceso de democratización del transporte urbano de la ciudad”, adelantó Ciarmiello.
“¿Vamos a seguir tolerando que el grupo Z maneje más del noventa por ciento de las rutas?, preguntó el candidato kirchnerista, e insistió: ¿En serio vamos a tolerar?”.