Milei y la reforma del Banco Central: “El fin a 91 años de saqueo y expropiación”
En una columna publicada en el diario porteño Clarín, Milei estimó en “12.819.532.788.614.400.000%, la inflación acumulada desde el año 1935” y opinó que la entidad “no sólo no cumplió con su objetivo, sino que la obscenidad del registro hace ineludible el debate acerca de si debiera existir o no un Banco Central y de decidirse su existencia, bajo qué reglas debería operar”.
Dinero
Acto seguido, el presidente se explayó en la naturaleza del dinero, como un “modo de facilitar el intercambio” de bienes que antes se hacia a través del trueque, y opinó que “la prestación estatal de dicho servicio (a través del BCRA) ha sido deplorable”.
“Naturalmente, la reflexión precedente no es apta para el paladar de nacionalistas de pacotilla, la izquierda que suspira estadolatría y de una corporación política hipócrita que arropada de formas pomposas y ‘buenas intenciones’, y quienes comparten esa pasión despreciable por la expropiación de la propiedad privada”, cargó Milei y lanzó: “Para ellos, la provisión del dinero debe estar en manos del Estado, ya que, dado el curso forzoso, la oferta monetaria no sólo provee el servicio de liquidez, sino que además brinda una fuente de recaudación tributaria sin tener que legislar impuestos explícitos”.
El mandatario argumentó que este “robo no está dado por el impuesto inflacionario (la tasa de inflación multiplicada por la demanda de dinero), sino que el mismo viene dado por el señoreaje (emisión sin respaldo)” y que “si una economía crece, la demanda de dinero crece, por lo que si la oferta monetaria permanece constante habrá deflación, la cual hace que los individuos aumenten su riqueza real”.
Milei explicó que “si la oferta de dinero crece tal que la inflación fuera nula, el impuesto inflacionario sería nulo y, sin embargo, el Estado ahora cuenta con más recursos, por ende, no los tiene el privado” y que eso significa que “hay expropiación”.
“La forma en que el Estado introduzca el dinero afecta la distribución del ingreso y a los precios relativos, por lo que afectará el ahorro, la inversión y tasa de interés”, se explayó el presidente y sumó: “Esto es, habrá daños en el presente y en el futuro”.
Inflación
En otro tramo de su escrito para el diario porteño, Milei afirmó que “el caso argentino es muy claro”, ya que “antes de que existiera el Banco Central, la tasa de inflación anual era del 1,03% anual”, mientras que “en los diez años posteriores a su creación, la tasa de inflación saltó a 6,05% anual”.