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La onda expansiva de las declaraciones de la ex diputada de la Coalición Cívica (CC), Elisa Carrió, acusando a varios de sus aliados de Juntos por el Cambio (JxC) de tener vínculos y negocios con el superministro Sergio Massa, rebotó también en Misiones, donde el senador del PRO Humberto Schiavoni, se anotó entre las figuras de la oposición que salieron a rechazar los dichos de la ex legisladora de Cambiemos.
“La agresión y el insulto de Elisa Carrió hacia dirigentes valorados del PRO como Cristian Ritondo, Emilio Monzó y Rogelio Frigerio es algo inaceptable”, afirmó Schiavoni, que fue el único de los macristas misioneros que recogió el guante de Carrió.
Desde su cuenta de Twitter, el parlamentario señaló que las afirmaciones de Carrió, anoche en el programa del periodista Joaquín Morales Solá, en LaNación+, “le hacen el juego al kirchnerismo en momentos en que es necesaria la unidad de Juntos por el Cambio”.
Las declaraciones de Elisa Carrió provocaron un tsumani en JxC, con fuertes respuestas desde todos los sectores de la coalición.
La líder de la Coalición Cívica exigió fijar “reglas de decencia” hacia el 2023, y repartió cuestionamientos y acusaciones de grueso calibre contra connotadas figuras del macrismo, como los diputados Cristián Ritondo y Emilio Monzó; el ex ministro Rogelio Frigerio, y el gobernador de Jujuy y presidente de la Unión Cívica Radical (UCR), Gerardo Morales.
“Hacia adelante, Juntos por el Cambio tiene que tener reglas decentes, tiene que estar conformada por decentes. No puede haber más negocios”, disparó Carrió.
Argumentó que tenía la necesidad de exponer la situación interna de JxC, y contó que coincidió en esto con Mauricio Macri. “Estaba como atragantada”, graficó.
“En el nombre de la unidad nacional no hago más nada. La feliz unidad nacional va a ser sobre la base de la decencia”, reclamó.
Carrió se anotó entre los máximos líderes de JxC, junto a Macri y Morales, y ninguneó a Patricia Bullrich, titular del PRO y precandidata a la Presidencia.
“Macri y yo somos los líderes de Juntos por el Cambio, de Pro y la Coalición Cívica, que fuimos los que armamos. Y está el líder del radicalismo, que es el presidente del partido. Cada uno es líder de su espacio. En lo que estamos de acuerdo, y en esto también estuvo de acuerdo Gerardo (Morales), es que estas son las reglas”, argumentó.
“Lo que sabe bien Gerardo (Morales), porque me conoce hace años, es que si tengo que denunciar, denuncio”, remarcó.
La líder de la Coalición Cívica sostuvo que, hasta antes de la incorporación de Sergio Massa al Gabinete, había dos posturas enfrentadas dentro de JxC.
Según explicó, un sector buscaba forzar un acuerdo con un “neo peronismo con Massa”, mientras que otro, en el que se incluyó junto a Mauricio Macri, Mario Negri y Patricia Bullrich, alentaba un “panrepublicanismo”.
“La asunción de Massa en el Ministerio de Economía salvó a Juntos por el Cambio”, expresó.
“Había otro que estaba jugando, que siempre jugó durante nuestro gobierno”, manifestó Carrió, acusando a este otro sector por sus vínculos con Massa, que fue cuando se despachó contra Ritondo, Monzó, y Frigerio.
“Hay sociedad con el massismo en Juntos por el Cambio. Hubo un sistema de impunidad garantizado sobre San Isidro, con los fiscales (Julio) Novo y (Claudio) Scapolán (acusados por vínculos con el narcotráfico). Es más, Malena Galmarini era la que iba a la Cámara, la que negocia”, señaló.
“Este fue un acuerdo de Massa con el gobierno de Juntos por el Cambio. Básicamente (el exministro de Seguridad bonaerense, Cristian) Ritondo y el que era ministro de Justicia, de negocios con el massismo, Gustavo Ferrari”, explicó.
“Hay personas clave de Juntos por el Cambio que hacen negocio”. “En un año van a salir riquísimos (José Luis]) Manzano, (Daniel) Vila (dueño del canal A24), Mauricio Filiberti (dueños Edenor) y Massa por Aysa. Aysa es una caja. Y es de Massa. Antes fue del (ex ministro del Interior, Rogelio) Frigerio. Antes, la casta de Aysa era de Frigerio”, relató.
Carrió, incluso, acusó a Frigerio de ubicar a una amante en la lista electoral de CABA. “Me puso una amante en una lista y dije: ‘Me bajo de la lista de Capital si no me sacan a la amante de Frigerio, que estaba incluso como su testaferro’”, disparó.
“Hacia adelante, Juntos por el Cambio tiene que tener reglas decentes, tiene que estar conformada por decentes. No puede haber más negocios”, afirmó la ex diputada.
Dijo que ella fue testigo de los “negocios” de Emilio Monzó con Massa en la Cámara de Diputados. “Yo lo veía”, aseguró.
Contó que el massismo la vetó, en una oportunidad, para la Presidencia de la Comisión Bicameral del Ministerio Público, y que luego, Monzó, se acercó y le dijo: “Hubieras hablado conmigo”.
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