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Tras los resultados del análisis realizado por el Laboratorio de Calidad de Aguas de la Universidad Nacional de Misiones (Unam), que constató la presencia de bacterias y cloro residual en muestras tomadas de la red de abastecimiento municipal de los barrios San José y Las Marías de Puerto Piray, el Ente Provincial Regulador de Agua y Cloacas (Eprac), a cargo de Soledad Balán, inspeccionó la red de distribución hídrica de la localidad y detectó deficiencias operativas vinculadas con la dosificación de productos químicos.
El 22 de septiembre, el organismo provincial emitió una respuesta formal a una presentación colectiva realizada por usuarios del servicio de agua de Piray y a raíz de una “solicitud expresa” de la intendenta, Mirtha Elizabeth Lezcano, quien pidió inspecciones operativas y controles de calidad en las distintas instalaciones que componen el sistema hídrico local.
Personal técnico del Eprac se constituyó en la localidad junto con profesionales bioquímicos de la Dirección de Saneamiento Ambiental del Ministerio de Salud Pública de Misiones para “relevar las plantas potabilizadoras, reservas intermedias y extremos de la red de distribución”, según se desprende del documento al que accedió La Voz de Misiones.
El ente informó a la comunidad que durante la intervención se detectaron “aspectos operativos que requieren mejoras”, principalmente vinculados con la calibración de los sistemas de dosificación continua de productos químicos, la limpieza y el mantenimiento de los reservorios, y el régimen operativo de filtración y purgado.
En otras palabras, el Eprac no determinó que el agua potable fuera no apta para el consumo humano, pese a los cuestionamientos de los vecinos de Piray por los casos de gastroenteritis y el color del del líquido vital que llegaba a sus hogares. El organismo sí detectó problemas técnicos en el sistema y señaló que deben ser corregidos y optimizados.
Con esos resultados, el ente provincial solicitó formalmente a la Municipalidad y a los operadores del servicio que ejecuten las medidas correspondientes indicadas otorgándoles un plazo de 30 días para las adecuaciones. Una vez cumplida la fecha, realizaran una nueva inspección técnica y muestreo de control, junto a la cartera de salud provincial.
Luego de la respuesta del organismo comandado por Balán y a raíz de que personal municipal y bomberos iniciaron, el último miércoles, las tareas de limpieza de la cisterna ubicada en el barrio San José, los vecinos que acampaban frente a la Municipalidad decidieron levantar la medida de fuerza tras 21 días.
No obstante, advirtieron que permanecen “en estado de alerta y asamblea constante, a la espera de la solución completa, tal como exige el EPRAC al municipio, dándole 30 días para que estén dadas las condiciones y el agua en Piray sea potable”, comunicaron.
Por otro lado, en la sesión ordinaria del último martes el Honorable Concejo Deliberante (HCD) de Piray prorrogó por 15 días la emergencia hídrica declarada en el mes de junio.
En junio fue declarada la emergencia hídrica en el municipio y, ante la falta de soluciones por parte de las autoridades, los vecinos realizaron un acampe durante 20 días frente al edificio municipal.