Tareferos piden emergencia yerbatera: “Hay familias que no cubren lo básico”
El encuentro se realizará este jueves 30 de julio y contará con la participación de referentes de tareferos, asociaciones de productores y cooperativas yerbateras. La reunión con el obispo está prevista para las 9 horas, mientras que a las 11 se reunirán con el mandatario provincial para solicitar el tratamiento y la sanción de una Ley de Emergencia Yerbatera.
Los distintos sectores expondrán la crítica situación económica que atraviesan como consecuencia de la desregulación del mercado yerbatero impulsada por el Gobierno nacional. En ese marco, buscarán el respaldo institucional tanto de la Iglesia como del Ejecutivo provincial para avanzar con medidas que permitan visibilizar la crisis y encontrar soluciones para el sector.
“Desde la asociación vamos a presentar un documento para pedir la emergencia yerbatera, que contemple al pequeño molino, al pequeño productor y principalmente a los tareferos”, señaló Ortiz.
El dirigente explicó que el reclamo apunta a recuperar parte del equilibrio perdido tras la implementación del Decreto 70/23 del presidente Javier Milei, que eliminó facultades del Instituto Nacional de la Yerba Mate (Inym) y dejó sin efecto la posibilidad de establecer un precio base para la hoja verde.
Subsidios y asistencia alimentaria
Ortiz sostuvo que una de las propuestas es la implementación de algún tipo de subsidio o asistencia para los pequeños productores y los trabajadores rurales.
“Estamos pidiendo alguna ayuda para el pequeño productor y para el tarefero, incluso una emergencia alimentaria. Hay familias que hoy no llegan a cubrir sus necesidades básicas”, afirmó.
Según explicó, muchos tareferos perciben entre 20.000 y 25.000 pesos por día, aunque el ingreso depende de la cantidad de kilos cosechados. El valor actual de la tarea ronda los 50.000 pesos por tonelada, por lo que un trabajador que logra cosechar 600 kilos obtiene alrededor de 30.000 pesos por jornada.
“La mayoría sale de su casa a las 4.30 o 5 de la mañana y vuelve cerca de las 8 de la noche. Es un trabajo muy sacrificado”, remarcó.
Precarización laboral
El referente de Sitaja también advirtió sobre el deterioro de las condiciones laborales en la actividad. Recordó que años atrás existían mayores controles sobre el transporte y la registración de los trabajadores rurales, pero aseguró que actualmente “nadie fiscaliza ni controla”.