Juicio por muerte de niña con discapacidad: “La dejaban encerrada y sin comida”
El caso tiene como víctima a Rocío Belén López (15), diagnosticada con una enfermedad neurodegenerativa llamada Síndrome de Rett. Su fallecimiento fue vinculante a un cuadro de desnutrición y deshidratación sufrido mientras estaba a cargo de su madre en una casa del barrio Las Rosas en 2013.
La mayor parte de su vida la niña vivió al cuidado de sus abuelos, pero en una etapa, comprendida entre 2006 y 2007 aproximadamente, compartió hogar con su madre en el barrio Terrazas y ese período fue lo que las partes intentaron reconstruir en la jornada de hoy con los testigos citados.
Ramírez llegó a este juicio imputada por “abandono de persona doblemente agravado por el vínculo y resultado”, aunque el fiscal Vladimir Glinka en la primera audiencia pidió ampliar la acusación a “homicidio calificado por el vínculo en su modalidad de omisión al final del proceso”, al considerar que la mujer pudo haber dejado de alimentar a su hija en forma deliberada.
"Una nena encerrada que llora"
Los testigos de hoy fueron de menor a mayor en grado de cercanía con la niña. Primero declaró Hilda Margot Da Silveira, quien residía en una de las viviendas contiguas a la casa donde Ramírez vivía junto a su pareja, su hija Belén y su hija más pequeña Micaela.
Da Silveira contó que su hija solía jugar con la pequeña Micaela y gracias a esa relación supo que en esa vivienda contigua también residía una niña con discapacidad.
“Yo no supe que esa nena (por Belén) estaba ahí. Lo supe cuando mi hija, que jugaba con la hija de la dueña, me contó que en una habitación había otra nena encerrada que lloraba mucho”, expresó.
Y avanzó: “Yo había dejado de trabajar un tiempo y escuchaba a la nena llorar. Yo pensaba que estaba la empleada, pero no había nadie. Después también la veíamos mucho tiempo afuera en pleno verano, descalza, solo con pañal y muerta de calor en el patio. Estaban todas las puertas cerradas y Belén afuera”.
La testigo contó que, en ese contexto, comenzaron a hablar con otros vecinos sobre la situación y una de ellas decidió pedir ayuda para Belén. Esa vecina que llamó a la línea 102 fue Lourdes Balmaceda, que hoy también declaró ante el Tribunal Penal Uno, presidido por el magistrado e integrado por y (subrogante).